
La franja de Gaza y Ucrania
En 1947 nace el Estado de Israel de la mano de la Organización de Naciones Unidas (ONU), hogar para todos aquellos judíos supervivientes del holocausto. Ya desde 1881 la población judía había comenzado a emigrar a la zona, pero en 1930, con la incipiente amenaza de exterminación del pueblo judío por parte de los nazis, la inmigración fue masiva. Con la Resolución 181 (II) de la ONU en 1947, el territorio quedó oficialmente dividido en dos Estados, uno árabe y otro judío.
Nunca nadie tuvo en cuenta a los habitantes de aquellas tierras y quisieron reivindicar sus derechos. Esto dio lugar a la primera guerra árabe-israelí, que culminó con la victoria de Israel que, si ya ocupaba el 54% del lugar, pasó a ocupar el 77%. Más de 700 000 personas tuvieron que abandonar su hogar y emigrar a otros países u otros lugares de la franja. Con el transcurso del tiempo, el número de refugiados gazatíes ha aumentado hasta los cinco millones. Desde esa primera Guerra de Independencia de 1948 han sucedido otros conflictos bélicos que lo único que han conseguido ha sido cobrarse la vida de miles de inocentes.
El 7 de octubre de 2023 Hamás, una organización militar islamista de origen palestino, atacó Israel dejando a su paso más de 1000 fallecidos. Por si fuera poco, se llevó cautivos a más de 200 rehenes. En ese mismo instante los militares israelíes se pusieron en marcha para contraatacar y, actualmente, aún no se ve el final del conflicto. La situación ha revuelto el planeta, pero como suele suceder en este tipo de conflictos, el intento de ayuda llega demasiado tarde porque hasta que la bomba no estalla nadie merece nuestra atención.

Fuente: The Conversation

Fuente: Europa Press




