
La Dana
Valencia
Las lluvias regresan,
los problemas persisten
Las imágenes se repiten: calles anegadas, vehículos atrapados, comercios devastados. Valencia vuelve a sufrir los estragos de una DANA, y la falta de soluciones convierte la catástrofe en un ciclo interminable.
No ha pasado ni un año desde el temporal de octubre de 2024, que dejó más de 200 muertos y desveló la vulnerabilidad de la Comunidad Valenciana ante fenómenos climáticos extremos. Entonces, las autoridades prometieron inversiones, planes de mitigación y ayudas rápidas para los damnificados. Hoy, muchas de esas promesas siguen sin cumplirse.
Los efectos de las lluvias recientes han obligado a activar la alerta naranja en varias localidades, con la suspensión de clases en municipios como Ontinyent y L’Olleria. Mientras tanto, las infraestructuras siguen sin estar preparadas y la ciudadanía, sin respuestas.
Carlos Mazón continúa al frente de la Generalitat. Pese a la gestión cuestionada de la DANA de 2024 y las movilizaciones que exigen responsabilidades, no ha habido dimisiones. Los afectados siguen esperando las ayudas anunciadas, mientras la crisis climática y la falta de previsión agravan cada nuevo episodio de lluvias torrenciales.
Las inundaciones son inevitables; la inacción, no.

